Inicio / De Buena Tinta / ENTORNO LATINO : argentino Arturo Puertas “América Latina es una usina de músicas autóctonas”

NOTICIAS

ENTORNO LATINO : argentino Arturo Puertas “América Latina es una usina de músicas autóctonas”

Por: Soledad Cecchini
Fecha: 2013.06.19
Fuente: Miradas al Sur

  Latin jazz. Un género infrecuente en el país, en el que el bajista Arturo Puertas brilla.
Bajista. Acaba de sacar su segundo disco, Afropuertas, donde junto a Sergio Wagner (trompeta y flugehorn), Carlos Michelini (saxo), Cirilo Fernández (piano), Ezequiel Piazza (batería), Marcelo Mayor (guitarra) y Beto Merino (congas) hace maravillas con un género poco frecuente en el país: el latin jazz.

–¿De qué jazz es hijo el género latino?
–El precursor del latin jazz o afrocuban jazz fue Dizzy Gillespie en los años ’40, cuando incluyó en su banda al percusionista Chano Pozo, recomendado por Mario Bauzá, saxofonista, clarinetista, trompetista y arreglador de la orquesta  de Machito. De ahí en más los músicos norteamericanos coquetearon con ese estilo  y los latinos se pusieron a tocar jazz también. El resto lo hizo el tiempo.

–¿Qué músicos se escucharon por primera vez y qué músicos locales abrazaron el género?

–Creo que aquí no hubo exponentes exclusivos de latin jazz. Yo tampoco lo soy.  Creo que muchos incursionaron en el estilo muy bien, pero tal vez haya pasado inadvertido porque el músico de jazz argentino está mirando otras cosas, tal vez de Estados Unidos o Europa o alguna fusión con músicas autóctonas.

–¿Por qué hubo una desvalorización del latin jazz en el país en relación con otros estilos de jazz?
–Puede ser que exista una desvalorización pero no es generalizada. Tal vez  algunos músicos puedan menospreciarla porque es extravertida y tiene que ver con el baile, pero la realidad es que es una música rítmicamente muy compleja y para poder tocarla tenés que estudiarla y asimilarla muy bien, aprender su tradición sus códigos. Los intereses de los músicos argentinos están en otro lado, lo cual para mí está bien, pero en lo que a mí concierne hoy quiero tocar esta música.

–¿Cómo llegó al género, qué músicos escuchó, qué sonido es el que terminó por convencerlo de querer tocar esa música?
–En mi discoteca hay discos de Tito Puente, Irakere, Chucho Valdés, los hermanos Jerry y Andy González, Chico O’Farrill y muchos otros y alguna vez pude tocar en alguna formación esa música. Hace un año atrás me convocaron para tocar con Dave Samuels, que es el líder de la Caribbean Jazz Project, tal vez uno de los grupos más representativos del latin jazz en Nueva York, y fue ahí cuando decidí apuntar mi próximo disco hacia esa música. Me sentí muy bien tocándola y creo que Dave se fue muy conforme.

–¿Qué características propias tiene ese estilo de jazz en el país? ¿Son las mismas de Uruguay, de Brasil, de Chile?
–No creo que el latin jazz tenga características propias de Argentina. Si hay muchos músicos uruguayos y argentinos tocando fusiones con candombe y/o Brasil pero no creo en eso de que la nacionalidad caracterice la obra de un músico. Creo que lo que caracteriza la obra del músico es su personalidad que puede estar alineada con algún estilo o como lo es en mi caso, ser multifacética.

–Tocó en los grupos de Adrián Iaies y Jorge Navarro, ¿qué aprendió de cada uno de ellos y qué es lo que cada uno de ellos potenció en su grupo con su ingreso?
–Haber tocado con Jorge y con Adrián me dio mucho oficio y mucha exposición y creo que eso es algo que hoy en día me sirve para enfrentar las distintas situaciones que se me presentan a la hora de tocar con alguien. En ambos grupos yo pude explayarme con libertad y a mi me sirvió y creo que a ellos también.

–¿Cuándo decidió y por qué formar su propio grupo? Al mismo tiempo, no es usual que un grupo gire alrededor de un bajo, ¿qué condiciona y qué permite el bajo como centro de un grupo?
–Fue en 2008 cuando, luego de muchos años de tocar en proyectos de otros músicos, finalmente concreté mi viejo deseo de volar solo. Reuní una cantidad de temas y a los músicos y la música funcionó y al poco tiempo hicimos el disco. Creo que en la historia del jazz ha habido muchos líderes bajistas, me parece que el bajista (contrariamente a lo que dicen los chistes sobre bajistas) tiene la capacidad natural de escuchar toda la masa sonora, interna y externamente, calculo que tiene que ver con que el bajista está obligado a “empastar” con todo lo que está sonando. No veo al bajo como centro del grupo sino como alguien que cumple su función dentro de esa entidad que es la sección rítmica.

–Siete puertas, su primer disco, ¿qué significó para su desarrollo personal y para la historia del jazz nacional?
–Siete puertas fue la confirmación para mí de que podía escribir música que me gustara y les gustara a la gente y a los músicos. Me afirmó como compositor y obviamente como instrumentista. Hoy en día me respeto más gracias a eso. Con respecto a la historia del jazz argentino no sé si es para tanto, fue un aporte más dentro de la inmensa cantidad de buena música que se está haciendo hoy en día en el país.

–¿Qué diferencias encuentra entre Siete puertas y su reciente Afropuertas?
–Por suerte muchas, aparte del estilo de los temas creo que están más maduros compositivamente y con respecto al sonido del grupo. Mi gran preocupación era que este disco tenía que lograr dar un pasito más adelante que el primero.

–¿Cuál es y hacia dónde se dirige la evolución del latin jazz en el país?
–No sé si el latin jazz va a evolucionar en el país. Como dije antes no es un género que se cultive mucho, por lo tanto no creo que se transforme en algo importante. Igualmente cualquier incursión que pueda hacer algún músico aunque sea como para darse el gusto, que sería mi caso, me parece muy bien y que también lo haga con otras músicas. Hay mucha música en el mundo para meter mano y el jazz tiene como estandarte la libertad que te permite experimentar con todo tipo de música.

–El latin jazz, ¿es el estilo jazzístico por excelencia de América latina?

–América latina es una usina de músicas autóctonas: Brasil, Argentina, Uruguay, Perú, Colombia, Cuba, República Dominicana, Venezuela. El latin jazz nació en Nueva York y hoy en día como muchas otras músicas se universalizó. Como decía antes, el jazz es universal porque adopta todo tipo de músicas como influencias y eso es lo que determina que sea una música que jamás va a morir, porque está en constante evolución. 

Regresar a noticias

Lo más leído de la semana

XXX Festival Jazz Plaza 2014. Concierto Roberto Fonseca Teatro Mella

Más del evento