D'Cuba Jazz
Sábado, 28 de Agosto, 2021
Gran influencia en este desempeño tuvieron dos colectivos musicales de alto calibre que surgieron en los años 70 y contaron con saxos formidables: Irakere y /Afrocuba, /este último fundado por el saxofonista Nicolás Reinoso, alias El Negro Flamenco.
La creación de /Irakere/ en 1973 impulsó la trayectoria de muchos de los más renombrados saxofonistas cubanos de la segunda mitad de la pasada centuria.
Tanto es así, que de esta banda surgieron Paquito D’ Rivera, Carlos Averhoff, Germán Velazco, Javier Zalba, Alfredo Thompson, César López y Román Filiú, entre otros. Continuadores de esta tradición son los jóvenes saxofonistas que han desarrollado sus carreras en este siglo XXI, aunque ya dan muestras de talento.
Entre ellos está Michel Herrera, quien se vinculó a este instrumento para complacer a su mamá porque ella lo tenía en el primer lugar entre sus favoritos.
Parece que estaba escrito que le arrancaría notas sublimes al saxofón y no al piano, pues cuando quiso acercarse a este último ya su edad superaba la exigida para esa especialidad. Así comenzaron los vínculos de Michel Herrera con el saxofón y con la música.
Al igual que sus vínculos con el saxofón, Michel Herrera también agradece a su madre haberse adentrado en el jazz, un género al que le debe sobre todo esa sensación de libertad que experimenta cuando lo interpreta.
Al decir de este joven instrumentista, “el jazz no es solo un género para descargar, también te ofrece libertad. Para los otros todo está escrito, pero en el jazz se improvisa mucho y puedes hacer mil variaciones de un mismo tema, te acercas mejor a la gente”.
La libertad que experimenta Michel Herrera cuando interpreta el jazz puede sentirse cuando se disfruta de sus presentaciones en el Café Jazz Miramar.
Pero también cuando se escuchan los temas de su primer disco /En espera/, o los del reciente /Madre Tierra/, ganador del Premio Cubadisco 2014 en la categoría de Concierto Audiovisual.
Luego de graduarse, Michel Herrera integró agrupaciones de nuestra música popular bailable como /Azúcar negra/. También fue el saxofonista de los grupos Ogguere, /Sexto Sentido/ y /Buena Fe/, entre otros.
Ha compartido escenarios con talentosos artistas cubanos y foráneos como Bobby Carcassés y Wynton Marsallis. Nombres a los que se suman entre otros los de Orlando Valle /Maraca/, Alexis Bosch, Arturo O’Farrill y Cyrillies Aimee.
Michel Herrera obtuvo dos premios Jojazz por interpretación y composición en las ediciones de este evento correspondientes a 2005 y 2006. Por esa fecha creó su grupo /Joven Jazz/, surgido con la perspectiva de enriquecer el panorama jazzístico joven del país.
La agrupación realizó su primer concierto en 2007 y desde entonces interpreta STANDARS del género en su estilo. Al igual que composiciones del propio Michel, en las que fusiona la música cubana, tradicional y contemporánea, con diferentes sonoridades foráneas.
Michel Herrera es uno de los promotores del proyecto Jazzeando, el cual le permite recorrer las escuelas de arte del país. Como parte de esta iniciativa imparte talleres a los jóvenes estudiantes, con el propósito de enseñarles a defender su estética, ganar en proyección escénica y saber presentarse ante un jurado como el de Jojazz.
De hecho, Herrera es de esos jóvenes instrumentistas que hace poco dejó las aulas, de ahí que logre identificarse muy bien con quienes comienzan y necesitan ayuda. Sin embargo, ya cuenta con experiencia, pues ha sido jurado en Cubadisco y en la más reciente edición del Jojazz, donde presidió el de composición e interpretación en la modalidad de pequeño formato.
Michel Herrera comenzó su carrera como intérprete del saxofón y más tarde experimentó con los arreglos. A la creación musical llegó después, pues cuando se encabeza un proyecto hay que aprender a organizarlo todo y escribir para cada instrumento.
Así comenzó en la composición este joven instrumentista que aspira a convertirse en un músico lo más completo posible. Y es que al decir de Michel Herrera, “si ofreces una música con letra es más fácil llegarle a la gente, pero cuando se trata de un instrumento tienes que hacerlo muy bien para lograr tu propósito”.
La discografía personal de Michel Herrera se inició con /En espera/ y en fecha reciente se enriqueció con /Madre Tierra/, a cargo del sello Colibrí. En su nueva propuesta el joven músico nos presenta un CD-DVD, porque también le interesa el trabajo audiovisual, recompensado con la obtención del Premio Cubadisco 2014 en el apartado de Concierto
Audiovisual.
En opinión de Michel Herrera, de nuestras raíces nace todo, de ahí el título de este fonograma grabado en 2013. En /Madre Tierra/ hay cuatro composiciones que llevan su firma y el resto son versiones. Entre estas últimas se incluyen /Pequeña serenata diurna/, de Silvio Rodríguez y /Vengo a ofrecer mi corazón/, de Fito Páez, por solo mencionar dos.
Otro de los temas que sobresale en este disco es /Noche de paz/, donde Michel Herrera trabajó con el coro /Diminuto/ en lo que resultó una experiencia increíble para el joven músico.
Sin proponérselo, /Madre Tierra/ se convirtió en un intercambio generacional, pues en este álbum también participaron instrumentistas como Yasek Manzano, Alexander Abreu y Jorge Luis Pacheco.
El nuevo disco de Michel Herrera es una propuesta jazzística interesante y una oportunidad para que gane en difusión la música de este joven saxofonista, compositor y director.
Inicio
/
De Buena Tinta
/
Michel Herrera apuesta por el jazz
NOTICIAS
Michel Herrera apuesta por el jazz

Por: Grisel Chirino Martínez
Fecha: 2015.04.13
Fuente: redaccion cmch
Gran influencia en este desempeño tuvieron dos colectivos musicales de alto calibre que surgieron en los años 70 y contaron con saxos formidables: Irakere y /Afrocuba, /este último fundado por el saxofonista Nicolás Reinoso, alias El Negro Flamenco.
La creación de /Irakere/ en 1973 impulsó la trayectoria de muchos de los más renombrados saxofonistas cubanos de la segunda mitad de la pasada centuria.
Tanto es así, que de esta banda surgieron Paquito D’ Rivera, Carlos Averhoff, Germán Velazco, Javier Zalba, Alfredo Thompson, César López y Román Filiú, entre otros. Continuadores de esta tradición son los jóvenes saxofonistas que han desarrollado sus carreras en este siglo XXI, aunque ya dan muestras de talento.
Entre ellos está Michel Herrera, quien se vinculó a este instrumento para complacer a su mamá porque ella lo tenía en el primer lugar entre sus favoritos.
Parece que estaba escrito que le arrancaría notas sublimes al saxofón y no al piano, pues cuando quiso acercarse a este último ya su edad superaba la exigida para esa especialidad. Así comenzaron los vínculos de Michel Herrera con el saxofón y con la música.
Al igual que sus vínculos con el saxofón, Michel Herrera también agradece a su madre haberse adentrado en el jazz, un género al que le debe sobre todo esa sensación de libertad que experimenta cuando lo interpreta.
Al decir de este joven instrumentista, “el jazz no es solo un género para descargar, también te ofrece libertad. Para los otros todo está escrito, pero en el jazz se improvisa mucho y puedes hacer mil variaciones de un mismo tema, te acercas mejor a la gente”.
La libertad que experimenta Michel Herrera cuando interpreta el jazz puede sentirse cuando se disfruta de sus presentaciones en el Café Jazz Miramar.
Pero también cuando se escuchan los temas de su primer disco /En espera/, o los del reciente /Madre Tierra/, ganador del Premio Cubadisco 2014 en la categoría de Concierto Audiovisual.
Luego de graduarse, Michel Herrera integró agrupaciones de nuestra música popular bailable como /Azúcar negra/. También fue el saxofonista de los grupos Ogguere, /Sexto Sentido/ y /Buena Fe/, entre otros.
Ha compartido escenarios con talentosos artistas cubanos y foráneos como Bobby Carcassés y Wynton Marsallis. Nombres a los que se suman entre otros los de Orlando Valle /Maraca/, Alexis Bosch, Arturo O’Farrill y Cyrillies Aimee.
Michel Herrera obtuvo dos premios Jojazz por interpretación y composición en las ediciones de este evento correspondientes a 2005 y 2006. Por esa fecha creó su grupo /Joven Jazz/, surgido con la perspectiva de enriquecer el panorama jazzístico joven del país.
La agrupación realizó su primer concierto en 2007 y desde entonces interpreta STANDARS del género en su estilo. Al igual que composiciones del propio Michel, en las que fusiona la música cubana, tradicional y contemporánea, con diferentes sonoridades foráneas.
Michel Herrera es uno de los promotores del proyecto Jazzeando, el cual le permite recorrer las escuelas de arte del país. Como parte de esta iniciativa imparte talleres a los jóvenes estudiantes, con el propósito de enseñarles a defender su estética, ganar en proyección escénica y saber presentarse ante un jurado como el de Jojazz.
De hecho, Herrera es de esos jóvenes instrumentistas que hace poco dejó las aulas, de ahí que logre identificarse muy bien con quienes comienzan y necesitan ayuda. Sin embargo, ya cuenta con experiencia, pues ha sido jurado en Cubadisco y en la más reciente edición del Jojazz, donde presidió el de composición e interpretación en la modalidad de pequeño formato.
Michel Herrera comenzó su carrera como intérprete del saxofón y más tarde experimentó con los arreglos. A la creación musical llegó después, pues cuando se encabeza un proyecto hay que aprender a organizarlo todo y escribir para cada instrumento.
Así comenzó en la composición este joven instrumentista que aspira a convertirse en un músico lo más completo posible. Y es que al decir de Michel Herrera, “si ofreces una música con letra es más fácil llegarle a la gente, pero cuando se trata de un instrumento tienes que hacerlo muy bien para lograr tu propósito”.
La discografía personal de Michel Herrera se inició con /En espera/ y en fecha reciente se enriqueció con /Madre Tierra/, a cargo del sello Colibrí. En su nueva propuesta el joven músico nos presenta un CD-DVD, porque también le interesa el trabajo audiovisual, recompensado con la obtención del Premio Cubadisco 2014 en el apartado de Concierto
Audiovisual.
En opinión de Michel Herrera, de nuestras raíces nace todo, de ahí el título de este fonograma grabado en 2013. En /Madre Tierra/ hay cuatro composiciones que llevan su firma y el resto son versiones. Entre estas últimas se incluyen /Pequeña serenata diurna/, de Silvio Rodríguez y /Vengo a ofrecer mi corazón/, de Fito Páez, por solo mencionar dos.
Otro de los temas que sobresale en este disco es /Noche de paz/, donde Michel Herrera trabajó con el coro /Diminuto/ en lo que resultó una experiencia increíble para el joven músico.
Sin proponérselo, /Madre Tierra/ se convirtió en un intercambio generacional, pues en este álbum también participaron instrumentistas como Yasek Manzano, Alexander Abreu y Jorge Luis Pacheco.
El nuevo disco de Michel Herrera es una propuesta jazzística interesante y una oportunidad para que gane en difusión la música de este joven saxofonista, compositor y director.
Lo más leído de la semana



